Esta ha sido una de las conclusiones más importantes de la XIV Asamblea de la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales que desde hace 14 años se reúne en Valsaín y en la que están representadas varias asociaciones profesionales de este colectivo a nivel nacional.
Los más de 6.000 agentes desplegados en todo el territorio nacional constituyen la mejor herramienta de que disponen las Administraciones Públicas para llevar a cabo toda extensión de ordenación y planificación territorial y la integración de las políticas agrarias y resto de normativa que afecta a la regulación sobre la actividad económica relacionada con el aprovechamiento de recursos naturales, cinegéticos, pesqueros, presión de actividades turísticas etc, que constituyen buena parte del entramado económico que permite la subsistencia de la población en zonas peri-urbanas y rurales que conforman parte del paisaje y cuya actividad sigue siendo fundamental para conservación de buena parte de la biodiversidad natural del país. AEAFMA considera una irresponsabilidad del Gobierno de Castilla y León el permitir sin ningún argumento jurídico por parte de la Guardia Civil, la retirada de armas de defensa personal de los Agentes Forestales, siendo éste, un baluarte del mantenimiento del servicio de vigilancia y seguridad ciudadana el medio rural de vital importancia junto al resto de cuerpos y fuerzas de seguridad, como ha quedado demostrado en las últimas actuaciones relacionadas con la recolección ilegal de setas y piñas. La preparación técnica, el contacto directo, el conocimiento del medio, la buena distribución territorial, y la empatía con los diferentes colectivos que utilizan y aprovechan los recursos naturales, hacen que los Agentes Forestales/Medioambientales de España constituyan un cuerpo de labor policial en conservación ambiental de una calidad excepcional que pueden y deben asumir sin complejos las Administraciones de las cuales dependen.