Fuente: La Comarca
Máxima alerta ante el avance del brote de sarna de la cabra montés
Esta enfermedad parasitaria aún no se ha introducido en la reserva y tan solo afecta a cuatro localidades de la comarca vecina de la Terra Alta (Horta de Sant Joan, Pinell de Brai, Bot y Gandesa) cuyo brote podría haberse iniciado en un rebaño de cabras domésticas, No obstante, la expansión del brote podría ser cuestión de tiempo si no se encuentra un rápido y eficaz remedio, puesto que es muy fácil que se contagie. Tan solo es necesario un contacto mínimo con la piel de un animal infectado, que duerman en el mismo lugar o que roce una piedra en la que se ha rascado el animal infectado.
Para Javier Escorza, coordinador de los agentes forestales del Matarraña y Bajo Aragón, el asunto debe seguirse con la «máxima» vigilancia pese a no haber entrado aún en Aragón y trabajar conjuntamente con los agentes de Cataluña, en donde ya se está trabajando para erradicar esta enfermedad y evitar así que se propague por el territorio. «Hay contempladas bastantes medidas y casi todas ellas pasan por reducir el número de ejemplares. Sin embargo hasta ahora hay que decir que el avance está siendo, afortunadamente, muy lento y que en cualquier caso no ha llegado a territorio aragonés» matizó Escorza.
El problema en la población salvaje es que es muy complicado acotar la superficie, más aún cuando se trata de una especie que puede llegar a recorrer grandes distancias en poco tiempo.
Las medidas para poder contener esta enfermedad pasarían por reducir la densidad de los ejemplares y con ello las posibilidades de contagio, además de conseguir que los ejemplares estuviesen mejor alimentados y pudieran resistir la enfermedad. Otras soluciones más radicales podrían pasar por acotar la zona Nordeste de la Terra Alta en la que lleva observándose el brote y eliminar todos los ejemplares sospechosos de contagio. Ya el pasado año la Generalitat de Catalunya autorizó a los cazadores de los cotos en los que fueron localizados estos ejemplares afectados a abatir cualquier ejemplar de cabra montés que presentase evidentes signos de padecer esta enfermedad.
La sarna sarcóptica es una enfermedad parasitaria causada por un ácaro y se transmite por contacto con otros animales afectados. Se manifiesta en el cuello, cabeza y espalda y después se extiende por toda la piel. Los animales pierden pelo y se les forman costras. Además, sufren picores que provocan que se rasquen de forma continua y se vayan debilitando hasta que mueren. La sarna detectada en la cabra montés no tiene ninguna repercusión en la salud humana. Se trata de una enfermedad con una mortalidad que oscila entre el 40% y el 95% y que sí puede transmitirse a las cabras domésticas, aunque, en este caso, tiene tratamiento curativo eficaz. La caza podría verse también afectada, siendo una actividad que reporta hasta 120.000 de beneficio cada año al territorio.