Fuente: Diario de Mallorca
Los hechos sancionados con 50.000 euros se remontan a 2015 cuando dos trabajadores de la compañía fueron descubiertos cortando los árboles
La tala se realizó en una finca del empresario situada en Honor, en la carretera de Bunyola a Orient.
Fines comerciales
La tala de las encinas sin autorización se ve agravada también en esta ocasión porque se llevó a cabo con claras finalidades comerciales y en un finca situada en un área natural de especial interés y alto nivel de protección (AANP). A pocos ha sorprendido la sanción a este conocido empresario agrícola y promotor inmobiliario de Bunyola, que en los últimos años ha tenido lidiar con numerosas denuncias por delitos ambientales. Le ocurrió, por ejemplo, en 2005, aunque entonces prescribió o se dejó que prescribiera, lo que provocó gran malestar entre agentes de medio ambiente.
En esta ocasión, la conselleria dirigida por Vicenç Vidal arguye "intencionalidad y reiteración" en los delitos ahora sancionados ya que los agentes pudieron demostrar que parte de las encinas taladas ya habían sido vendidas a un mayorista de madera. Calcularon que ya se habían distribuido unas 240 toneladas de madera de encina talada de forma ilegal, con un precio estimado de 28.710 euros.
En el momento de esta tala, la empresa Agroforest S.L., dedicada a realizar trabajos agrícolas y forestales, no disponía de ninguna autorización de aprovechamiento forestal. Solo había tramitado una solicitud para talar 180 encinas y tenía autorización de la Conselleria para llevar a cabo dos talas directas de 35 encinas y 32 pinos, pero en un área situada fuera de la zona donde se produjo la tala masiva de las 1.641 encinas.