La Asociación de Agentes para la Protección de la Naturaleza de Aragón (AAPNA) denuncia el abandono del colectivo en plena campaña de incendios forestales.
La Asociación de Agentes para la Protección de la Naturaleza de Aragón quiere denunciar públicamente la grave situación de abandono que sufre el colectivo de Agentes para la Protección de la Naturaleza (APN) por parte del Gobierno de Aragón, especialmente durante una de las campañas de incendios forestales más exigentes de los últimos años.

Mientras la sociedad exige una respuesta rápida, eficaz y segura frente a los incendios forestales, la Administración continúa sosteniendo un servicio esencial con una plantilla insuficiente, medios materiales limitados, formación claramente mejorable y una alarmante falta de respaldo institucional hacia quienes trabajan en primera línea de las emergencias ambientales.
No es aceptable que la protección de los montes de Aragón dependa, una vez más, del compromiso personal, la vocación de servicio y el sobreesfuerzo diario de unos profesionales que llevan años soportando el deterioro progresivo de sus condiciones de trabajo.
Una plantilla al límite
La falta de efectivos ha dejado amplias zonas del territorio con una cobertura claramente insuficiente. Las jubilaciones, la ausencia de convocatorias suficientes y la falta de planificación han provocado que el número de agentes sea cada vez menor, aumentando la carga de trabajo y reduciendo la capacidad de respuesta ante las emergencias.
Esta situación no solo compromete la eficacia del operativo de incendios, sino que incrementa los riesgos para la seguridad de los propios agentes y de la población.
Sin especialización no puede haber seguridad
Los incendios forestales actuales poco tienen que ver con los de hace dos décadas. Son incendios más rápidos, más intensos y más impredecibles.
Sin embargo, los Agentes para la Protección de la Naturaleza continúan afrontando estas emergencias sin un plan de especialización acorde con las funciones que desempeñan.
Resulta incomprensible que quienes asumen responsabilidades de dirección, coordinación y toma de decisiones sobre el terreno no dispongan de un itinerario formativo específico, permanente y obligatorio.
La seguridad no puede depender de la experiencia personal o de la buena voluntad de cada profesional.
Medios insuficientes
La Asociación denuncia igualmente la insuficiencia y, en muchos casos, la obsolescencia de los recursos materiales.
Vehículos envejecidos, equipos de comunicación mejorables, carencias en determinados equipos de protección individual y una inversión claramente insuficiente en nuevas tecnologías dificultan el trabajo diario de unos profesionales que desarrollan su labor en escenarios de máximo riesgo.
No se puede exigir excelencia a un servicio público cuando no se le proporcionan las herramientas necesarias para desempeñar su trabajo en condiciones de seguridad.
El gran problema: la falta de respaldo de la Administración
Más preocupante aún que la escasez de medios es la sensación de abandono institucional que sufre el colectivo.
Los Agentes para la Protección de la Naturaleza ejercen funciones de autoridad, participan en emergencias, elaboran diligencias, realizan labores de policía administrativa y judicial, protegen el patrimonio natural y colaboran con numerosos organismos públicos.
Pese a ello, siguen percibiendo una preocupante falta de reconocimiento, de apoyo jurídico, de defensa institucional y de voluntad política para reforzar un cuerpo que constituye uno de los pilares de la protección ambiental en Aragón.
No es admisible que quienes asumen responsabilidades tan importantes continúen siendo uno de los colectivos más olvidados de la Administración autonómica.
Exigimos hechos, no promesas
La Asociación reclama al Gobierno de Aragón la adopción inmediata de medidas concretas:
- Incremento urgente de la plantilla mediante una oferta de empleo suficiente para recuperar la cobertura territorial perdida.
- Implantación de un verdadero programa de especialización en incendios forestales y emergencias ambientales.
- Formación continua, planificada y obligatoria adaptada a las funciones reales del colectivo.
- Renovación inmediata de vehículos, equipos de comunicación, equipos de protección y medios tecnológicos.
- Reconocimiento efectivo del papel estratégico de los Agentes para la Protección de la Naturaleza dentro del operativo de incendios.
- Respaldo jurídico, administrativo e institucional firme a los agentes en el ejercicio de sus funciones.
Aragón no puede permitirse seguir debilitando a quienes protegen su patrimonio natural
Cada verano se insiste en la importancia de la prevención, de la rapidez en la detección y de la coordinación entre servicios. Sin embargo, resulta imposible mantener un sistema eficaz cuando uno de sus pilares fundamentales continúa perdiendo efectivos, recursos y reconocimiento.
Los Agentes para la Protección de la Naturaleza seguirán desempeñando su trabajo con la misma profesionalidad, responsabilidad y compromiso que han demostrado durante décadas. Pero ese compromiso no puede utilizarse como excusa para mantener un modelo basado en la precariedad.
La protección de nuestros montes no puede depender del sacrificio permanente de sus profesionales.
Es el momento de que el Gobierno de Aragón asuma su responsabilidad.
Porque defender el medio natural también significa defender a quienes arriesgan su seguridad para protegerlo.