El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, este año bajo el lema “Para TODAS las mujeres y niñas: Derechos. Igualdad. Empoderamiento”. Para conmemorar este día hablamos con ellas, las protagonistas: mujeres y agentes forestales. Desde diferentes zonas geográficas y bajo denominaciones diferentes tienen un nexo en común, la pasión por la naturaleza. Hoy queremos darles la palabra a ellas, conocer sus inquietudes, motivaciones y su visión sobre la profesión.
En primer lugar, les preguntamos: ¿Cómo empezó todo? ¿Por qué te hiciste Agente?
Ana cree que uno de los motivos fue la educación que le inculcaron sus padres. En los años noventa salió publicada la oferta de empleo público y una de las plazas era la de Guarda de Montes, un servicio en el ayuntamiento de Zaragoza de los más antiguos de España dedicado a la custodia del patrimonio rústico, la fauna y la flora. Pero también, cree que hay un componente genético en ella que la lleva a demostrar que las mujeres debemos tener visibilidad: “Mi madre era la única salía en bicicleta en los años 40 en una peña ciclista, en los años 90 había muy pocas mujeres como agentes forestales y ahora en el 2025 mi hija Violeta es bombera”.
Sobre la vocación: A Ana no le gusta que hoy solo se busque un sueldo fijo y días de asueto. “Hay que llegar aquí con ilusión y ganas de luchar. Si hay algo que cambie las cosas es la ilusión” y nos deja una reflexión: Estoy muy orgullosa de la Ley Básica 4/2024. Pero me entristece que el mayor logro para algunos sea la jubilación anticipada a los 60 años. No se han enterado de nada. Me entristece que mi tiempo de agente en activo se está acabando. Tengo 60 años y no quiero jubilarme. Si Picasso está muerto y sigue siendo pintor, yo también voy a seguir siendo Agente Forestal hasta que me muera y después también.
Para Miry todo comenzó a los 10 años, de la mano de una maestra: “D. Nieves nos apuntó en un grupo montañero al alumnado que nos apeteció probar y, a partir de ahí, comenzó mi pasión por la naturaleza.” Miry es un claro ejemplo de la importancia de la educación y la labor que también realizan las y los Agentes en materia de sensibilización medioambiental. “Tendrían que pasar 15 años más para convertirme en agente de medio ambiente. No podía imaginar una profesión mejor. Aportar a la naturaleza una mínima parte de lo que ella me da.” Y añade que es un privilegio y una responsabilidad haberse convertido en una de las voces que alerta de los posibles peligros que acechan plantas, insectos, aves, ecosistemas…
A Mariló siempre le había gustado estar en contacto con la naturaleza y creyó que este sería el mejor trabajo. En numerosas ocasiones escuchamos a las y los Agentes hablar de la vocación, pero también de esa conexión, de una necesidad de proteger el medio ambiente.
En la profesión de Agente Forestal y Medioambiental encontramos diferentes perfiles. En el caso de Merche ya contaba con formación ambiental, estudió biología y en la búsqueda de un trabajo interesante, encontró las plazas que ofertaba el ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico en 2006 (Ministerio de Medio Ambiente en aquel momento). Aquella era la primera convocatoria de Agentes Medioambientales del Estado por acceso libre.
Ingrid, además de Agente, es la primera mujer presidenta de la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales. “El destino me lo estaba mostrando desde que era una niña”. Su asignatura favorita era la biología y conocer los ciclos biológicos de los insectos, del agua, el funcionamiento tan perfecto que tiene la naturaleza. “Con 14 años, por cuestiones personales la naturaleza se convirtió en mi refugio”. Estudió Ciencias Ambientales y mientras preparaba las oposiciones, se ilusionaba veía un coche de Agentes de Medio Ambiente, “estaba segura de que algún día llevaría uno de ellos, hasta le hacía fotos”. “Fueron muchas horas de estudio y esfuerzo, pero cuando una sabe que es ahí donde debe estar le pone toda la energía posible hasta que se hizo realidad.” Ingrid recuerda cuando tomó posesión: “super ilusionada, con unos prismáticos y una cantimplora en la mano, y al recordarlo esa ilusión sigue presente, por lo que creo que estoy en el camino correcto”.
Le preguntamos a Libia cómo empezó todo: Estudió Ingeniería de Montes, ha sido Técnica forestal y trabajó unos años en cooperación y vivía casi todo el año en el extranjero. “Conseguí mi plaza de Agente, con mi cuarta hija recién nacida”. Libia reconoce el apoyo de su familia, amigos y marido y añade “Puedo decir que en mi decisión a ser Agente influyó; mi vocación de servicio público, mi amor por la naturaleza y mi convicción de protegerla, y la maternidad, que me hizo decidirme a estudiar para ser funcionaria superando unas oposiciones que hoy en día son muy duras, ya que hay mucho nivel”.
Noelia quería ser Guarda Forestal. “A mí siempre me ha gustado mucho el monte, desde pequeña salía de rutas con la familia, y también con los amigos por mi zona, Sanabria. Cuando terminé COU tenía claro que quería estudiar algo relacionado con el tema forestal y me decanté por hacer el módulo de forestales en Cazorla. Esto fue por el 96, dos años después conseguí plaza en el Cuerpo de Agentes del Medio Natural del Gobierno de Cantabria”.
Le preguntamos a Mariló: ¿qué has aprendido estos años de la naturaleza, ¿es verdad que es sabia? ¿Qué te ha enseñado?
“La naturaleza te aporta cada día, solo hay que apreciar sus olores, colores, fauna, flora…me ha enseñado que tras un gran incendio nosotros podemos poner los medios para ayudar a que se recupere, pero hay zonas en las que ella sola lo hará”.
Ana lo tiene claro: “Respeto. Siempre está ahí, cómo tiene capacidad para sobrevivir en los ambientes más hostiles, la puedes machacar, pero si te olvidas de ella siempre intenta volver a su estado, es una autentica luchadora. El problema es que no la dejamos. También me ha enseñado que en las pequeñas cosas están las grandes satisfacciones”.
Miry dice que la naturaleza le ha enseñado a observar, “a tener paciencia, a resistir, a respirarla y sentirme parte de ella. Somos una especie más en este planeta, y deberíamos de respetar al resto como merecen “. También alude al cambio climático: “Ahora la naturaleza nos está hablando con fuerza, o quizás la estamos escuchando más atentamente al sentir cómo se queja, como, por ejemplo, el cambio climático del que escuchábamos hablar, pero pensábamos que quizás no llegaríamos a sufrir en nuestro propio cuerpo, se hace bien presente.”
Para Ingrid su aprendizaje aún continúa. “Creo que sigo aprendiendo a diario, he aprendido que cada fase lleva su tiempo, me ha enseñado a cultivar la paciencia, la resiliencia y a ser flexible, que un mal día no dura mucho tiempo, que el agua es imprescindible hay que cuidarla, y que siempre lleva su curso, que necesita respeto y cuidado.”
Para Ana lo mejor de su profesión abarca “desde manejar especies insospechadas para cualquier ciudadano, hasta sentir el éxtasis al amanecer aún de noche escuchando a la alondra de Dupont ver a una. He aprendido a observar cosas tan insignificantes como tarántula hacer su nido, me ha enseñado que todo el mundo tiene sus razones, que puedes estar o no de acuerdo, pero tienes que escucharlas. Y también he tenido la posibilidad de conocer a otros compañeros-as de profesión con los que me une una gran amistad. Creo que hemos formado una familia estupenda. Incluida nuestra directora de comunicaciones. Mi mayor satisfacción es haber tenido a mi lado a mi Jefe de Unidad a Alberto Esteban. También tengo que agradecer el trato de todo el colectivo conmigo, siempre he sido uno-a más, nunca en todos estos 34 años he tenido ninguna queja de mis compañeros.
Lo que menos: Lo deprisa que está cambiando todo. Cómo están utilizando la palabra "ecología o sostenible" para hacer proyectos donde solo se piensa en el beneficio económico. Se están destruyendo hábitats sin tener en cuenta lo invasivos que somos. Cómo el ser humano se cree el centro y que todo se tiene que acondicionar a sus caprichos.
Todas coinciden en la sabiduría de la naturaleza, su capacidad de resiliencia y como apunta Noelia: “Me ha enseñado lo agradecida que es, pues a pesar de todo lo que interaccionamos con ella siempre está ahí... eso me ha llevado a respetarla todavía más.”
Sobre el trato con los compañeros y la masculinización de la profesión Miry nos pone en contexto: La primera mujer que logra ocupar una plaza de agente forestal en España es en el año 1983. Nuestra profesión está masculinizada, ya que las mujeres solo representamos alrededor de un 15% del total de agentes a nivel nacional. Mi sentir es que mis compañeros por lo general aceptaron nuestra inclusión de buena manera, aunque, como en cualquier ámbito profesional que se analice con perspectiva de género, siempre ha habido y hay experiencias desagradables consecuencia del mundo patriarcal en el que estamos inmersas. A veces estas situaciones no se detectan debido a la normalización de estas conductas en la sociedad. Entiendo que, como mujeres, debemos de estar alertas sobre posibles muestras de desigualdad, subordinación o poder por parte de nuestros compañeros y ocupar el espacio que merecemos en nuestra profesión. Pero esta responsabilidad no puede recaer de nuevo solamente sobre nuestros hombros. “Por ello pido a todos los compañeros que también se revisen esas posibles conductas para que podamos centrarnos en la defensa de la naturaleza y la convivencia entre géneros sea realmente igualitaria.”
Libia destaca el trato con las compañeras:” somos pocas y nos vemos poco, y para mí es fundamental, es un entorno completamente masculino, y casi nunca compartes tu tiempo con otras mujeres, se echa mucho de menos. Así que cuando toca un curso, o una reunión o una jornada con otra compañera se agradece muchísimo. También tenemos los chats para estar en contacto y siempre buscamos apoyarnos. En general las experiencias con los compañeros han sido buenas, son muchas horas en el coche y aislados lo que da para charlar de muchas cosas. También destacaría el trato con los compañeros y compañeras de “promoción”, los que aprobamos a la vez la oposición y vamos aprendiendo juntos la profesión, con los que hay una complicidad especial.
A Mariló lo que más le gusta de su trabajo es ver que, “aunque acabando rendida, hemos controlado un incendio; ver a través del catalejo como una hembra de águila perdicera alimenta a su pollo; ver la carita de los más pequeños cuando les enseñamos la flora y la fauna” y lo que menos: Ver cómo se autorizan acciones que están poniendo en grave riesgo nuestro patrimonio natural, que tanto nos ha costado conservar.
Merche nos cuenta cuáles han sido sus mejores experiencias trabajando y sus mayores dificultades?
“Mis mejores experiencias… cuando te piden ayuda o consejo y consigues solucionarlo de manera sencilla. Lo que menos me gusta es cuando tengo que mediar en conflictos entre vecinos”.
- ¿Qué cambiarías de la profesión? Hacia qué lugar te gustaría que se dirigiera la profesión? ¿Qué reclamarías a las administraciones de cara a los Agentes?
Libia contesta tajante: Que se cubran las plazas vacantes. En Andalucía concretamente habría que sacar plazas para cubrir todas las jubilaciones, cada vez estamos mas solos, y hay que mantener las medidas de seguridad como ir por parejas y a veces es dificil. También les pediría que cuenten con nosotros y atesoren y aprovechen la gran capacidad de trabajo y conocimientos que hay en el cuerpo. Habría que plantear a nivel estatal una mayor unión del colectivo, cuestión que se intenta hacer a través de la AEAFMA, pero estaría bien hacerlo a nivel administrativo, para que tuviéramos una imagen conjunta más sólida a nivel estatal.
Un caso sangrante que hay que solucionar por parte de la administración Andaluza es que hay más de 80 Agentes del grupo C2 que han entrado hace dos años y a los que se tienen cercenados sus derechos como funcionarios de carrera ya que no pueden concursar porque la administración tiene esas plazas como “a extinguir”, no pueden moverse de su zona ni poder concursar en ningún momento de su carrera administrativa, para estar cerca de la familia si les ha tocado lejos. Es una encerrona monumental que la administración tiene que solucionar.
Merche nos dice que respecto a los agentes del ministerio hay mucho por hacer y mucho camino que recorrer. Falta profesionalizarnos más, necesitamos una carrera profesional, recursos materiales, más formación específica, una evaluación de riesgos acorde a nuestros riesgos, igualdad efectiva, más visibilidad por parte de nuestro ministerio y más compromiso y reconocimiento.
Sobre el estado de la profesión Ana dice: “Me siento muy orgullosa que Ingrid sea la primera presidenta de la AAFMA. Todo mi apoyo para ella y para su junta. Un agradecimiento a TODOS aquellos que han conseguido llevar a delante nuestra Ley Básica 4/2024. Nunca podremos recompensar con elogios todos los sinsabores que han sufrido. GRACIAS.”
Y todas coinciden en la necesidad de mejoras, reconocimiento y dotación de medios y personal. Además, para Noelia: Con la deriva que lleva la administración en lo referente al aumento de burocracia, si me gustaría que se tuviera en cuenta para que no fuera en detrimento de una menor atención a nuestras labores de trabajo efectivo en campo, así cómo no perder el contacto “de a pie” con los habitantes de las zonas donde trabajamos.
Nuestras funciones son tanto de policía y vigilancia cómo técnicas, llevo unos cuantos años trabajando (26) y en algunos casos observo que nos estamos centrando más en las labores policiales, no nos podemos olvidar que para nuestro trabajo ambas son importantes y complementarias, es algo de lo que tenemos que ser conscientes.
“Desde mi punto de vista en cuanto a protección de la naturaleza, de los recursos que disponemos, a lo mejor se debía incidir más o aplicar políticas más efectivas para que las gentes de las zonas rurales se queden en el entorno. Para mí, el abandono de las zonas rurales, la falta de población, perjudica la protección del medio natural.”
Ingrid: Sobre el trato con los compañeros ¿Han sido buenas experiencias?
“Desde que entré en el Cuerpo no he tenido problemas con ningún compañero o compañera, una vez me dijeron tu observa y quédate con lo mejor de cada uno, hasta que te hagas a ti misma; en realidad es así, si te vas quedando con las cosas buenas que resuenan contigo misma habrás creado tu mejor versión, pero nunca se deja de aprender y eso es buenísimo”.
De los compañeros con más antigüedad me llevo experiencia, anécdotas y su sabiduría en el monte, muchos ellos se conocen los montes al dedillo y eso es digno de reconocer.
De los compañeros de promoción, me llevo esa ilusión con la que entramos, fuimos creciendo juntos, en parte muchas y muchos somos como hermanos, hermanos de profesión.
Y de las nuevas incorporaciones, me llevo también su ilusión, que me hacen retrotraerme y recordar la mía, por ello les doy las gracias, sus ganas y mucha información nueva.
Si tuvieras que definir tu profesión con una palabra, ¿cuál sería?
Maravilloso, sin duda el mejor trabajo del mundo. Custodia, libertad, aprendizaje.
Conocer a las Agentes y cómo hablan de su profesión es una motivación para acercarse a la profesión, tal y como hacen las compañeras que están opositando. ¿Qué consejos les dan nuestras Agentes?
“La animaría de todas todas, que si lo desea lo conseguirá y no se arrepentirá.”
“La esperamos con los brazos abiertos. Hay que desmitificar que esta profesión es de hombres. Necesitamos de más mujeres en trabajos de este tipo, ya que somos igualmente válidas y merecedoras de ocupar los espacios que también nos pertenecen. Ojalá en un futuro bien cercano se logre la paridad en este colectivo.”
“Eres mujer y vas a ser agente. Nunca lo olvides.”
“Que luche por lo que le gusta, y si es entrar en esta profesión adelante. Nos tiene para lo que necesite.”
“Siempre he tenido una premisa en mi vida profesional, “lo importante no es ser hombre o mujer, lo importante es ser un buen profesional y demostrarlo cada día”.
“Siendo un buen profesional llegarás donde tú quieras…”
“Mucho ánimo, que si de verdad es lo que quiere hacer lo va a conseguir, que es una profesión alucinante pero que no se puede “idealizar” pues no sólo consiste en dar paseos por el monte….Desarrollamos una labor muy importante en la gestión y protección del medio natural, de la fauna, flora y recursos naturales… y eso implica compromiso.”
“Le diría que muchísimo ánimo, que es un camino difícil, pero merece la pena, que diversifique y no ponga todos los huevos en una cesta, que se presente a las estatales y a las de su comunidad, porque no sabes bien cuál va a ser la puerta que se va a abrir. Le diría que es una carrera de fondo, que la continúe ya que es muy necesario que estemos mujeres comprometidas en esta profesión. ¡Que siga a delante que la esperamos!”
Con estos mensajes de apoyo a las futuras Agentes, la reivindicación y la vocación de estas mujeres nos queda claro que queda mucho por hacer, pero vamos en el buen camino.




